Hoy os traigo otro ejemplo que ilustra mis prejuicios musicales, Lady Gaga. Hace más de dos años, mientras tomaba algo con unos amigos en una conocida cadena de comida rápida, pusieron su primer videoclip en una de las pantallas del centro comercial en el que nos encontrábamos. Mi primera impresión es que estaba ante otra rubia de bote con aires de diva que intentaba hacer "gorgoritos" y enseñarnos lo buena artista que era…
El problema de las primeras impresiones es que son muy difíciles de cambiar. Tengo que reconocer nuevamente que si no me hubiese molestado en "estudiarla" más, me habría quedado con aquella imagen frívola sobre ella. Además, con el tiempo me he dado cuenta que estamos ante uno de esos raros casos en los que una persona produce una completa admiración o un rechazo total, sin término medio.
Hoy puedo decir que entiendo la perspectiva con la que Lady Gaga ha comenzado su carrera y que le ha reportado tanto éxito. No se trata de una rubia más, ni ha basado su triunfo en el plagio descarado a otros cantantes como Madonna como se ha dicho, tampoco hay que mirarla como alguien que sólo busca llamar la atención. Lady Gaga es probablemente la artista más inteligente que ha llegado a la industria del entretenimiento en décadas. Poseedora de una gran cultura musical, ha escogido los elementos que más le han gustado de otros artistas como la ya mencionada Madonna, David Bowie, Freddie Mercury, Michael Jackson, Grace Jones y otros muchos, para fusionarlos con sus propias ideas y aplicarlos en un acertado plan de promoción ideado por ella misma.
Seamos realistas. Hace muchísimos años que nadie inventa nada nuevo en el terreno musical. Está todo hecho y la única forma de innovar algo es la fusión. Por lo tanto el argumento de la falta de originalidad me parece muy manido y con poca base. Además no me parece justo que se pueda criticar a alguien por ser inteligente y dar con la clave del éxito. Y menos cuando es evidente que cualidades vocales y musicales no le faltan.
Lady Gaga también es la reina de la provocación sí, pero debajo de esa diva excéntrica hay una chica muy normal, con complejos físicos incluso, que es muy consciente de cómo funciona la industria en la que se mueve y la usa en beneficio propio. Probablemente por eso Stefani Joanne Angelina Germanotta -su verdadero nombre- ha creado este personaje llamado Lady Gaga, para que haga todo lo que ella quizá no se atrevería a hacer. Y los resultados no podrían haber sido más espectaculares…
Uno de estos logros ha sido The Fame Monster, que algunos consideran un EP (Extended play), pero que por su concepto, duración y formato en el que se ha editado en muchos países yo lo definiría como su segundo álbum de estudio. Aunque también se ha publicado en una edición doble que incluye el primer álbum. The Fame Monster fue lanzado en noviembre de 2009 y en palabras de la propia Gaga representa el lado oscuro de la fama. Es decir, el contrapunto negativo a su primer disco de estudio, The Fame. Este regusto gótico queda de manifiesto también en las dos portadas que se han usado para el disco.
El álbum es una combinación del sonido electrónico de su antecesor, ciertas dosis de tributo al pop decadente de los 80 y sobre todo una clara revisión del eurodance de los 90. Esta influencia europea le llega de sus propios viajes por el viejo continente pero también de la mano de RedOne, productor de origen marroquí afincado muy joven en Suecia, que lleva el peso de la composición con la propia Lady Gaga y le produce casi todo el disco. RedOne no duda en rendir homenaje al sonido de los tres grupos suecos más importantes de la historia: ABBA, Roxette y Ace of Base.
El primer single fue el potente Bad Romance, que hace referencia a temas tan dispares como la moda o el cine de Alfred Hitchcock (Psicosis, Vértigo, La ventana indiscreta). Y que pese a su título no es una canción de desamor sino de amor incondicional, como demuestra la letra, en la que se acepta lo peor de la personalidad de la pareja. El tema alcanzó el #2 en el Hot 100 norteamericano –mercado en el que despachó más de 4 millones de descargas digitales-, #1 en el Hot Dance Club Songs e igual posición en España, Reino Unido, Suecia, Rumanía, Eslovaquia, Austria, Canadá, Bulgaria, Italia, República Checa, Dinamarca, Finlandia, Hungría, Francia, Alemania, Noruega e Irlanda. El videoclip recibió además 7 premios MTV, entre ellos el de Vídeo del Año.
El segundo single, Telephone, contó con la colaboración de la cantante R&B Beyoncé. El tema está coescrito por el productor Rodney Jenkins (Michael Jackson, Spice Girls, Janet Jackson, Anastacia) y la propia Lady Gaga e inicialmente iba a formar parte de un álbum de Britney Spears, pero fue rechazado. Gaga se inspiró para componerlo en su propio miedo de no disfrutar de la vida por culpa de su carrera. Alcanzó el #3 del Hot 100 de Estados Unidos, #1 en la lista dance norteamericana, Reino Unido, Bélgica, Dinamarca, Noruega e Irlanda. El videoclip es en realidad un corto dirigido por Jonas Akerlund, que continúa la historia del video de Paparazzi, en la estela del estilo de Quentin Tarantino. Recibió un premio MTV en la categoría Mejor Colaboración.
El tercer y último single fue la archiconocida Alejandro, inspirada en el sonido de ABBA y Ace of Base, como queda patente en la inclusión del nombre Fernando en la letra –tema muy conocido de ABBA- o en la base musical, de gran parecido a la de Don’t Turn Around de Ace of Base. La canción se convirtió en el séptimo Top 10 de Lady Gaga en el Hot 100 de Estados Unidos, y nuevamente en #1 en la lista dance norteamericana, Bulgaria, República Checa, Alemania, Finlandia, Polonia, Rumanía y Hungría. El videoclip causó gran controversia por el uso de numerosos símbolos religiosos y militares. También son más que evidentes sus abundantes referencias a la carrera de Madonna.
The Fame Monster ha sido certificado 4x Platino en Rusia y Nueva Zelanda; 3x Platino en Australia y Polonia; 2x Platino en Europa, Francia y Brasil; Platino en Estados Unidos, Bélgica, Finlandia y Hungría. Los tres videoclips suman, además, la increible cifra de 500 millones de visualizaciones en Youtube.
El problema de las primeras impresiones es que son muy difíciles de cambiar. Tengo que reconocer nuevamente que si no me hubiese molestado en "estudiarla" más, me habría quedado con aquella imagen frívola sobre ella. Además, con el tiempo me he dado cuenta que estamos ante uno de esos raros casos en los que una persona produce una completa admiración o un rechazo total, sin término medio.
Hoy puedo decir que entiendo la perspectiva con la que Lady Gaga ha comenzado su carrera y que le ha reportado tanto éxito. No se trata de una rubia más, ni ha basado su triunfo en el plagio descarado a otros cantantes como Madonna como se ha dicho, tampoco hay que mirarla como alguien que sólo busca llamar la atención. Lady Gaga es probablemente la artista más inteligente que ha llegado a la industria del entretenimiento en décadas. Poseedora de una gran cultura musical, ha escogido los elementos que más le han gustado de otros artistas como la ya mencionada Madonna, David Bowie, Freddie Mercury, Michael Jackson, Grace Jones y otros muchos, para fusionarlos con sus propias ideas y aplicarlos en un acertado plan de promoción ideado por ella misma.
Seamos realistas. Hace muchísimos años que nadie inventa nada nuevo en el terreno musical. Está todo hecho y la única forma de innovar algo es la fusión. Por lo tanto el argumento de la falta de originalidad me parece muy manido y con poca base. Además no me parece justo que se pueda criticar a alguien por ser inteligente y dar con la clave del éxito. Y menos cuando es evidente que cualidades vocales y musicales no le faltan.
Lady Gaga también es la reina de la provocación sí, pero debajo de esa diva excéntrica hay una chica muy normal, con complejos físicos incluso, que es muy consciente de cómo funciona la industria en la que se mueve y la usa en beneficio propio. Probablemente por eso Stefani Joanne Angelina Germanotta -su verdadero nombre- ha creado este personaje llamado Lady Gaga, para que haga todo lo que ella quizá no se atrevería a hacer. Y los resultados no podrían haber sido más espectaculares…
Uno de estos logros ha sido The Fame Monster, que algunos consideran un EP (Extended play), pero que por su concepto, duración y formato en el que se ha editado en muchos países yo lo definiría como su segundo álbum de estudio. Aunque también se ha publicado en una edición doble que incluye el primer álbum. The Fame Monster fue lanzado en noviembre de 2009 y en palabras de la propia Gaga representa el lado oscuro de la fama. Es decir, el contrapunto negativo a su primer disco de estudio, The Fame. Este regusto gótico queda de manifiesto también en las dos portadas que se han usado para el disco.
El álbum es una combinación del sonido electrónico de su antecesor, ciertas dosis de tributo al pop decadente de los 80 y sobre todo una clara revisión del eurodance de los 90. Esta influencia europea le llega de sus propios viajes por el viejo continente pero también de la mano de RedOne, productor de origen marroquí afincado muy joven en Suecia, que lleva el peso de la composición con la propia Lady Gaga y le produce casi todo el disco. RedOne no duda en rendir homenaje al sonido de los tres grupos suecos más importantes de la historia: ABBA, Roxette y Ace of Base.
El primer single fue el potente Bad Romance, que hace referencia a temas tan dispares como la moda o el cine de Alfred Hitchcock (Psicosis, Vértigo, La ventana indiscreta). Y que pese a su título no es una canción de desamor sino de amor incondicional, como demuestra la letra, en la que se acepta lo peor de la personalidad de la pareja. El tema alcanzó el #2 en el Hot 100 norteamericano –mercado en el que despachó más de 4 millones de descargas digitales-, #1 en el Hot Dance Club Songs e igual posición en España, Reino Unido, Suecia, Rumanía, Eslovaquia, Austria, Canadá, Bulgaria, Italia, República Checa, Dinamarca, Finlandia, Hungría, Francia, Alemania, Noruega e Irlanda. El videoclip recibió además 7 premios MTV, entre ellos el de Vídeo del Año.
El segundo single, Telephone, contó con la colaboración de la cantante R&B Beyoncé. El tema está coescrito por el productor Rodney Jenkins (Michael Jackson, Spice Girls, Janet Jackson, Anastacia) y la propia Lady Gaga e inicialmente iba a formar parte de un álbum de Britney Spears, pero fue rechazado. Gaga se inspiró para componerlo en su propio miedo de no disfrutar de la vida por culpa de su carrera. Alcanzó el #3 del Hot 100 de Estados Unidos, #1 en la lista dance norteamericana, Reino Unido, Bélgica, Dinamarca, Noruega e Irlanda. El videoclip es en realidad un corto dirigido por Jonas Akerlund, que continúa la historia del video de Paparazzi, en la estela del estilo de Quentin Tarantino. Recibió un premio MTV en la categoría Mejor Colaboración.
El tercer y último single fue la archiconocida Alejandro, inspirada en el sonido de ABBA y Ace of Base, como queda patente en la inclusión del nombre Fernando en la letra –tema muy conocido de ABBA- o en la base musical, de gran parecido a la de Don’t Turn Around de Ace of Base. La canción se convirtió en el séptimo Top 10 de Lady Gaga en el Hot 100 de Estados Unidos, y nuevamente en #1 en la lista dance norteamericana, Bulgaria, República Checa, Alemania, Finlandia, Polonia, Rumanía y Hungría. El videoclip causó gran controversia por el uso de numerosos símbolos religiosos y militares. También son más que evidentes sus abundantes referencias a la carrera de Madonna.
The Fame Monster ha sido certificado 4x Platino en Rusia y Nueva Zelanda; 3x Platino en Australia y Polonia; 2x Platino en Europa, Francia y Brasil; Platino en Estados Unidos, Bélgica, Finlandia y Hungría. Los tres videoclips suman, además, la increible cifra de 500 millones de visualizaciones en Youtube.


