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7 de junio de 2012

Poema de Isósceles

Me dicen que en este momento de mi vida debo estar solo

Sin duda sería la opción más inteligente por mi parte

Pero lo único que yo quiero es estar contigo

Recorrerte despacio, acariciar tu pelo

Iluminar tus ojos azules

Que me reflejen

Brillante

Pletórico

Has llegado…

Y voy a dejarme llevar

No trataré de retrasar lo inevitable

Porque el camino recorrido me ha enseñado

A distinguir el brillo de lo falso y el vicio de lo humano

Y a valorar lo estrictamente genuino que –ahora- he encontrado





© José Ramón González Rico (7 de junio de 2012)
jueves, junio 07, 2012

24 de diciembre de 2011

Seda, de Alessandro Baricco (1996)

Hoy quiero hablaros de una pequeña novela que llegó a mis manos hace meses como primera entrega de esas colecciones que aparecen en los quioscos a finales de verano con precio estupendo al principio y clavada del quince en las siguientes entregas. Se trata de Seda (1996) del escritor italiano Alessandro Baricco.

Tengo que decir, no muy a mi favor, que ni recordaba que la tenía. Hace relativamente poco leí una mención sobre ella en la magnífica novela El maleficio de la duda de mi admirado Ariel Capone, por lo que de inmediato entró en mi lista de deseos hasta que ayer –voilà!- apareció por arte de magia en mi biblioteca y recordé, como os he dicho antes, que la tenía desde hacía meses.

Alessandro Baricco nació en Turín en 1958, es licenciado en Filosofía y fue precisamente con esta novela, Seda, con la que alcanzó la fama mundial en 1996 tras convertirse el título en un bestseller que se ha traducido desde entonces a 17 idiomas. Tan sólo en España lleva 40 ediciones, para que os hagáis una idea.

Ha publicado en total 8 novelas, siendo Seda la tercera tras Tierras de cristal (1991, Premio "Selezione Campiello" y "Prix Médicis Étranger") y Océano mar (1993, Premio "Viareggio"); además de varios ensayos y obras de teatro.

A Seda le ocurre igual que a su autor, para unos es una obra de culto y para otros una pantomima –que aunque lo parezca no es una de las empresas de la Pantoja-. Partiendo de esa premisa me dispuse a comenzar su lectura esta mañana, mientras iba en metro al trabajo. Después de dedicarle la media hora de ida, la media de vuelta y un ratito más en casa... c’est fini.

Seda narra la historia de Hervé Joncour, un joven francés afincado en Lavilledieu -pueblo que se dedica a la elaboración de seda- en la que una nefasta enfermedad de los gusanos de seda locales obliga al protagonista a cruzar medio mundo para comprar miles de huevos de este insecto en Japón. El encargado de satisfacer su demanda es el comerciante Hara Kei, considerado algo así como el amo y señor de la villa en su tierra. Es allí donde Hervé queda prendado de una joven muchacha de rasgos occidentales que acompaña siempre a Hara Kei y con la que no cruza palabra en toda la historia.

Sin entrar en más spoilers, tengo que decir que no se le puede negar a Baricco la maestría en construir un gran relato, con descripciones cuanto menos sutiles y un estilo narrativo donde los detalles se reducen a la mínima expresión para dar importancia total simplemente a la historia, sin florituras. Historia bellísima y tristísima, por cierto.

Aunque a veces Seda parece una historia escrita de un tirón; otras, roza exageradamente lo cinematográfico y cabría preguntarse si Baricco la hizo pensando en que alguien le comprara los derechos para llevarla al cine. Pero lo cierto es que no deja de ser una genialidad construir una historia de tal calibre y profundidad con tan sólo el armazón. Porque como os digo, no hay más detrás. El ahorro de palabras, situaciones y detalles es constante a lo largo de las 125 páginas.

¿El mensaje de Seda? El triunfo del cerebro ante el corazón, encarnado en un protagonista que es incapaz de abandonar su monótona existencia, su trabajo y a su mujer por un amor a primera vista por el que románticamente habría podido renunciar a todo. Con el inesperado final cabe preguntarse si el protagonista se arrepintió en algún momento de su vida de no haber tomado otra decisión. Y es en este punto en el que Baricco alcanza una cota de penetración en el subsconciente del lector que hacen de Seda una obra efectiva, sublime e inolvidable.
sábado, diciembre 24, 2011

21 de marzo de 2011

Nuestra búsqueda

Ayer, mientras ordenaba papeles antiguos de la universidad, encontré una vieja carpeta del instituto de la que no me acordaba. Estaba ajada, algo sucia y medio vacía, se notaba que por ella había pasado casi una década de inactividad. Pero la gran sorpresa estaba en el interior: tenía todos los poemas, ideas y pensamientos adolescentes que escribí en aquella época. Poemas que, por otro lado, creía perdidos. Porque cometí el estúpido error de guardar los archivos de texto únicamente en mi viejo ordenador de sobremesa que murió definitivamente hace un mes.

Y hoy que es el día mundial de la poesía, que mejor forma de celebrarlo que con esta muestra un tanto cursi de aquel desasosiego y romanticismo adolescentes, un pequeño poema por el que recibí el primer premio de poesía de Bachillerato del IES "Maestro Domingo Cáceres" de Badajoz y el primer premio de poesía del Certamen Regional del IES "Maestro Juan Calero" de Monesterio (Badajoz) en 2001.

Nuestra búsqueda

Mientras cae la tarde en mi ventana,

y el manto azul se torna oscuridad,
cuando reluce la primera estrella de la noche
y el desconsuelo se convierte en soledad...

Mientras grito apretando los labios
y desgarro las sábanas que aprietan mi cuerpo...

Mientras recuerdo la música de tu voz tan diferente
y cometo el mismo error tantas veces...

Mientras llore por dentro por reconocerte...

Mientras mi cuerpo sea ante el frío tan indiferente
y mis manos se aferren a la tierra...

Mientras nuestra piel no tiemble de deseo
y el pecado no arda en nosotros...

Si nuestros ojos no llegan a mirarse...
tengo algo que decirte:
no renunciaré a encontrarte.


© José Ramón González Rico (2001)
lunes, marzo 21, 2011

20 de marzo de 2011

La piel gruesa (Raúl Portero, 2009)

Hace unos días mientras esperaba -entrada en mano- para ver Cisne negro en el remodelado cine Proyecciones decidí matar el tiempo echando un vistazo en la Casa del Libro de la calle Fuencarral. Ni se me pasaba por la cabeza comprar algo porque tengo en casa una lista de lectura interminable. Pero encontré un librito que me llamó la atención: La piel gruesa, de Raúl Portero.

Tengo que reconocer que lo primero que me cautivó fue el magnífico dibujo de Marc Espinós que ilustra la cubierta, pero sucumbí del todo con la sinopsis de la contraportada: “A sus veintiocho años, Aarón empieza a darse cuenta de que ha sido víctima de una estafa: con unos estudios que se alargan demasiado y que no le sirven de nada para encontrar un trabajo en condiciones y viviendo con unos compañeros de piso a los que apenas conoce, cuando cae la noche se ve abocado sin ningún miramiento a un mundo de drogas de diseño, discotecas abarrotadas, música a todo volumen, sexo anónimo y superficialidad”.

Como no llevaba mucho dinero encima, volví un par de días después y me hice con él tras desembolsar los casi 18€ con los que la editorial Egales ha condenado a la obra. Y digo “condenado” porque un precio más razonable para un libro de un autor novel probablemente les habría reportado más ventas, y por lo tanto mayor repercusión. Nunca entenderé las estrategias de marketing y promoción de algunas empresas…

El autor del la obra es Raúl Portero, un joven escritor nacido en Terrassa en 1982. Con su primera novela, La vida que soñamos, ganó el premio Terenci Moix de Narrativa Gay y Lésbica Fundación Arena en 2008. Además ha colaborado en diversas publicaciones como Alex Lootz o el blog Dos manzanas y actualmente proyecta un cortometraje.

La piel gruesa es una obra relativamente corta –apenas 120 páginas- con un estilo sencillo y urbano de lectura amena, que hay que leer sin pretensiones. Pues Raúl Portero no nos ofrece respuestas sobre las inquietudes y traumas del protagonista, quizá porque al igual que él no las conoce o -esperemos- porque se las guarda para una futura continuación.

Sin embargo su principal virtud es ser fiel reflejo de una realidad: la de muchos jóvenes homosexuales de grandes ciudades que no encuentran su sitio pese a haber recibido una educación y formación supuestamente correctas y destinadas a convertirlos en “hombres de provecho”. Chicos que pese a tener un mundo de posibilidades a sus pies acaban renegando de las responsabilidades y entregándose a un mundo más fácil de despreocupación, noches de marcha, sexo esporádico y eterna adolescencia.
domingo, marzo 20, 2011

17 de diciembre de 2010

Duelo de Dioses

Eterna quietud, desmedida espera

que nos distancia. Lejanía.


Resistimos el paso del tiempo aferrados

a nuestro inexpugnable bastión.

Egoísmo.


Fallidas intenciones para un destino escondido,

recóndito, que no se nos muestra.


Desechadas esperanzas, ¿qué nos ha ocurrido?

Enigmas infinitos, conflictos insalvables, amor enrarecido.

Nostalgia del ayer.


Espectros de recuerdos que han sobrevivido: envueltos

con tu manto de frío misticismo.

Eres tu propia diosa...

lo has reconocido.




·Primer Premio de Poesía del IES Maestro Domingo Cáceres (Badajoz, 2000).



© José Ramón González Rico, 2000.
viernes, diciembre 17, 2010

30 de septiembre de 2010

Truman Capote, entre el éxito y la decadencia

Quiero dedicar la entrada de hoy a mi escritor favorito, Truman Capote. Un día como este, hace 86 años, nacía en Nueva Orleans (Luisiana, Estados Unidos) una de las figuras más importantes de la narrativa del pasado siglo, Truman Streckfus Persons. Truman adoptaría más tarde el apellido Capote del segundo marido de su madre y se convertiría en el enfant terrible de la literatura norteamericana de los años 40 y 50.

El divorcio de sus padres provocó que pasara su infancia siendo enviado a casa de distintos familiares en ambientes rurales del sur del país, principalmente en Alabama. Este hecho le serviría de inspiración en relatos y novelas como Un recuerdo navideño, Otra voces, otros ámbitos o El harpa de hierba, donde quedan de manifiesto el aislamiento sufrido y la gran influencia y cariño recibidos de su tía abuela, una anciana con la que pasó sus primeros años.

Con tan sólo 20 años recibió el prestigioso premio O’Henry por su cuento Miriam, sobre una misteriosa niña que un día aparece en la vida de una viuda solitaria vampirizando su personalidad. Dos años después repitió la hazaña con el relato Cierra la última puerta. En esta época era común encontrar textos suyos en multitud de revistas como Harper’s Bazaar, Mademoiselle, The New Yorker, Story o The Atlantic Monthly.

En 1948 hizo su debut como novelista con Otras voces, otros ámbitos, una obra inquietante que narra la historia de Joel Knox, un chico de trece años que es enviado a vivir con su padre y termina acorralado en una triste mansión sureña rodeado por personajes entrambóticos. John W. Aldridge la definió como “la novedad más importante de la joven generación”. La novela fue también objeto de controversia por la fotografía de Capote realizada por Harold Halma que la acompañaba. En ella el joven escritor aparecía recostado dirigiendo una mórbida mirada al objetivo.

Una década después apareció Desayuno en Tiffany’s, otra de sus obras cumbre. Esta impecable novela narra la vida de Holly Golightly, una atractiva joven que vive una vida aparentemente glamourosa en Nueva York pero que esconde un pasado humilde que quiere olvidar. La historia fue llevada al cine en 1961 con el título Desayuno con diamantes, siendo protagonizada por Audrey Hepburn y George Peppard. El filme consiguió dos premios Óscar y consagró a la actriz, convirtiéndola además en un icono de la moda.

Pero su mayor éxito se produciría en 1966 con la publicación del best-seller A sangre fría, novela pionera en el género de la no ficción basada en una historia real sobre el asesinato de una familia en Holcomb (Kansas). Capote investigó el crimen durante años junto a la escritora Harper Lee, entrevistando a los habitantes del pueblo, a la policía y a los implicados. El resultado fue una original obra donde la narración y el reportaje periodístico van de la mano en una fórmula novedosa hasta entonces.

A sangre fría convirtió a Capote en un personaje mediático con constantes apariciones en prensa y programas de la televisión norteamericana. El éxito social le hizo codearse con lo más granado de la jet-set del país, lo que propició que el autor comenzara a escribir una novela contando las intimidades de la alta sociedad, Plegarias atendidas.

En 1975 Truman adelantó varios capítulos de esta novela en la revista Esquire, causando una gran polémica por airear las intimidades -a menudo soeces- de aquella misma alta sociedad, que le dió la espalda definitivamente. Este hecho, unido a problemas de drogas y alcohol que venía arrastrando desde hacía años, lo sumió en una espiral de autodestrucción de la que ya no conseguiría salir. En su última obra, Música para camaleones (1980), el mismo se definió con la brutal frase “Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio.”, fiel reflejo de toda su vida adulta y del tormentoso momento que atravesaba. Capote murió en Los Ángeles el 25 de agosto de 1984, convertido ya, irremediablemente, en uno de los nombres más importantes de la narrativa moderna.
jueves, septiembre 30, 2010

30 de junio de 2010

Vida, Realidad y Muerte

Sientes su presencia. Imploras.

Reconoces la única salida.

Escapas calladamente por tu secreto camino:

fantasía desesperada.

Brotan nuevos desafíos, acertadas pretensiones,

-ilusiones-, te colman de regocijo.


Surge tu vida en retazos, pinceladas de agonía.



Y asumes la realidad, acatando tu castigo.

Compareces ante Ella.

Fluye en tu cuerpo el último vestigio de vida.


Llegó el final. La línea termina.

Vuelves atrás tus cansados ojos, apagados por la vida.

Derrotado.

Tu eterna enemiga ha sitiado tu espíritu.

Cómplice: te entregas abatido sin poder seguir luchando.

Angustiosa despedida.

Desdichado, cubierto de amargura.

Te vas.

Suplicas perdón.




·Primer Premio de Poesía del IES Maestro Domingo Cáceres (Badajoz, 2000).
·Primer Premio de Poesía del IES Maestro Juan Calero (Monesterio, 2001)


© José Ramón González Rico, 2000.
miércoles, junio 30, 2010

16 de abril de 2010

Penumbra

Después de mucho tiempo he vuelto a escribir poesía. Hacía años que no conseguía expresarme en un poema. Puede ser que en todo este tiempo haya encontrado otras formas de hacerlo o simplemente que no tuviese nada nuevo que contar. El caso es que estoy metido muy de lleno en varios poemas que ya os enseñaré.

De momento os voy a ir mostrando algunos de los primeros que hice. Como este poemita con el que gané el primer premio de poesía de mi instituto, el IES Maestro Domingo Cáceres de Badajoz en 2001. ¡Espero que os guste!



Penumbra

Atrapado entre sueños no cumplidos.

Aferrado a las sombras del pasado.

Sostenido por recuerdos...

Enloquecido.


Busco tu luz.

Aquella que una vez sirvió de faro

y despejó de trampas el camino...

La que brilló con fuerza en mis noches más oscuras

y nos regaló un vínculo infinito...

¿Dónde estará?

Quiero creer que no se ha ido...

Pero, mientras enjugo mis ojos,

ya todo lo he comprendido:

no eres tú,

ni es la luz,

ni el faro de aquel camino...

Estaba yo equivocado por buscar lo no perdido.

© José Ramón González Rico, 2001.
viernes, abril 16, 2010