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7 de septiembre de 2013

Convento de San José en Badajoz

Seguimos el repaso al catálogo monumental de Badajoz con una pequeña aproximación a la historia y edificio del Convento de San José, también conocido como Convento de las Adoratrices por ser custodiado por esta congregación religiosa. Se trata de un edificio neogótico situado en la plaza de San José, cuya singularidad se acrecienta por ser prácticamente un testigo único de estilo arquitectónico en la comunidad extremeña.

El templo posee un complicado emplazamiento ocupando una estrecha franja de espacio entre la citada plaza de San José, la Alcazaba Árabe y las calles San Atón y Suárez de Figueroa, lo que unido a la pendiente del terreno y su grandiosa fisonomía siempre me ha hecho evocar la figura de un gran barco que se hubiera quedado varado antes de llegar a la Plaza Alta.

El edificio comenzó a construirse en 1917 sobre los restos de la primitiva Ermita de San José, derribándose entonces varias casas que tenía adosadas y restaurándose la pequeña iglesia como capilla del convento. La primitiva ermita fue erigida en el siglo XIII bajo esta advocación al haber sido conquistada la ciudad a los musulmanes por el rey Alfonso IX de León el día de San José de 1230.

De especial importancia durante el siglo XVI fue la cofradía fundada por los carpinteros y entalladores de la ciudad en este lugar, con figuras tan destacadas como los maestros Hans de Bruselas y Jerónimo de Valencia –autores de la sillería del coro de la Catedral- que dotaron al templo de un gran patrimonio artístico. A principios del XIX, durante la Guerra de la Independencia, la ermita fue bombardeada y saqueada, lo que sumió al edificio en un estado de progresivo deterioro que culminaría con la sustitución del templo por el actual convento.

El proyecto lo firmó el ingeniero Francisco Franco Pineda, quien por estos años realizó numerosas obras en la ciudad junto a su colaborador habitual, el maestro de obras Adel Pinna. Franco Pineda -conocido como "Curro" Franco- nació en Sevilla en 1880 y fue comandante de ingenieros, arquitecto militar y gerente de la empresa Pax Paper de Badajoz.


Precisamente muchas de las obras que realizó junto a Pinna en Badajoz fueron la decoración de diversos locales. Como curiosidad hay que recordar que Pax Paper fue la encargada de realizar el espectacular techo del antiguo Casino –hoy Salón Noble de la Diputación- con figuras vegetales, angelotes y querubines que enmarcan los conocidos lienzos de Adelardo Covarsí.

Sin embargo, la obra cumbre de Curro Franco fue el Instituto de Higiene del Doctor Murga en Sevilla (1905-1907), un espectacular edificio de inspiración grecorromana que se situaba en la calle Marqués de Paradas, 35. Construido como residencia, clínica y laboratorio del doctor Leopoldo Murga Machado e inspirado en el Museo Británico, fue derribado en los años 60 del pasado siglo.

Otra de sus grandes obras, también desaparecida, fue el Cuartel de Menacho de Badajoz (1920-1925). González González le atribuye también la realización junto a Adel Pinna del edificio Las 3 Campanas (1916-17) y la Casa Álvarez-Buiza (1919-21), siendo también de su autoría el edificio de viviendas de la calle Dosma, nº 18 de Badajoz (1924-25).

Franco Pineda escogió para el Convento de San José el neogótico, un estilo surgido en Inglaterra a finales del siglo XVIII que pretendía recuperar las formas arquitectónicas del gótico medieval y que alcanzó su máximo esplendor en Europa durante el XIX. Mucho tuvieron que ver en la propagación de este estilo las teorías del arquitecto y arqueólogo francés Eugène Viollet-le-Duc -restaurador de la catedral de Notre Dame de París y la villa medieval de Carcasone-, que defendía la “unidad de estilo” de las construcciones, basada en su admiración por el gótico, al que consideraba superior técnicamente a todos los estilos posteriores.

Viollet-le-Duc no tenía reparos en eliminar elementos renacentistas, barrocos o neoclásicos de las obras en las que intervenía para dotarlas del supuesto aspecto que el arquitecto original les habría dado de haberlas completado, erradicando de esta forma la correcta contemplación de la historia y evolución artística de los monumentos. Ejemplos muy destacados de esta corriente neogótica del XIX son las nuevas fachadas de las catedrales de Milán y Florencia o las más cercanas de Cuenca y Barcelona.

En nuestra región los ejemplos arquitectónicos del neogótico son escasos, aunque habría que mencionar pequeñas muestras como la capilla de Santa Isabel en Villanueva de la Serena (1893), la capilla funeraria de la familia Higuero (1909) en la Iglesia de la Asunción del pueblo de Ruanes (Cáceres) o la entrada al cementerio de Alcuéscar (Cáceres); lo cual convierte al convento de San José de Badajoz en la mejor y más completa representación de este estilo en la región.

La iglesia del convento presenta una pequeña y sencilla fachada principal que se abre a la plaza de San José compuesta por una portada con arco ojival en la que se sitúa un relieve del escultor Julio Clivilles representando al santo con el niño Jesús y dos ángeles. Sobre ella se encuentra un bello rosetón y rematando y enfatizando la parte central una espadaña que acoge las campanas y una crestería típicamente gótica que recorría primitivamente todo el edificio. La iglesia se cubre interiormente con bóveda de medio cañón y cúpula de medio punto, imitándose mediante molduras las bóvedas de crucería gótica. 

En el exterior el conjunto era originalmente de gran presencia y monumentalidad, no encontrándose otra iglesia en toda la ciudad de Badajoz con tal profusión de elementos decorativos –arcos de numerosas formas, bajorrelieves, pináculos- en sus fachadas. Curiosamente, el convento de San José también fue uno de los primeros edificios de Badajoz en que se empleó el cemento armado.


Desgraciadamente, el convento ha estado sumido durante décadas en un gran abandono por parte de las administraciones, habiéndose perdido buena parte de las cresterías, gárgolas y elementos originales. Las Adoratrices, incapaces de acometer por sí mismas la financiación de una obra integral de rehabilitación, han recurrido a la prensa para pedir ayuda en varias ocasiones durante la última década.

Tras importantes desprendimientos en marzo de 2006, una de sus peticiones desembocó en la concesión en 2007 de una partida de 120.000 euros por parte de la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura para restaurar únicamente las tres fachadas de la iglesia –dejando el resto de las dependencias conventuales para futuras fases-. El proyecto de rehabilitación lo firmó el arquitecto Jaime Olivera y fue ejecutado por la empresa Construcciones Olivenza, centrándose en el enlucido, cresterías y huecos originales para que el templo recobrase su aspecto primitivo. 

La obra, terminada en julio de 2009, recuperó felizmente el revoco de cal a la martillina de la fachada y las cresterías que remataban el edificio, gracias a moldes con los que se copiaron los adornos que aún se conservaban completos. Desde entonces han pasado cinco años en los que no se ha vuelto a actuar en el edificio, presentando el resto de fachadas del convento un aspecto deplorable y ofreciendo una imagen pésima al visitante que se acerca a la Alcazaba y su entorno. 


En el interior del templo la situación no es mucho mejor, encontrándose el pavimento destrozado y corriendo peligro de pérdidas irreparables alguna obra de arte. Precisamente el pasado 21 de abril las Adoratrices volvieron a dar la voz de alarma a través del diario HOY para que la iniciativa privada o pública colaborase en la recuperación del retablo mayor del convento, una magnífica obra barroca que se encuentra muy deteriorada debido al paso del tiempo y los efectos de la carcoma. El retablo ya había comenzado a consolidarse en verano de 2012 por el restaurador Luis Mangas pero la falta de presupuesto y la repentina muerte de Mangas unos meses después paralizaron la obra.

Desde BaluArte de Badajoz animo a todos los amantes del patrimonio y la historia local, y sobre todo a las administraciones, a colaborar para la recuperación de este emblemático edificio de nuestra ciudad, que desgraciadamente y como muchos de nuestros monumentos, sigue cayéndose literalmente a pedazos.

Bibliografía: 
Plástica Extremeña. María del Mar Lozano Bartolozzi. Caja de Badajoz. 1990. 
Historia de la Arquitectura en Extremadura. Antonio de la Cruz Solís. Diputación Provincial de Badajoz. 1998. 
Guía artística de la ciudad de Badajoz. Carmen Araya y Fernando Rubio. Diputación Provincial de Badajoz. 2003 
Badajoz, mucho que ver. Asociación Amigos de Badajoz. Tecnigraf. 2004. 
•Diario HOY 30/03/2006. Miriam Fernández Rúa. "El deterioro de la fachada de las Adoratrices se convierte en una amenaza". 
•Diario HOY 31/01/2007. Evaristo Fernández de Vega. "La Consejería de Cultura restaurará la fachada de la iglesia de las Adoratrices". 
Guía de arquitectura de Badajoz 1900-1975. José-Manuel González González. Junta de Extremadura. 2011. 
•Diario HOY 27/11/2008. Evaristo Fernández de Vega. "Un esqueleto de andamios anuncia la rehabilitación de las Adoratrices".
El Periódico Extremadura 24/09/2012. A.M.Romasanta. "Las monjas Adoratrices necesitan ayuda para poder salvar su capilla". 
•Diario HOY 21/04/2013. Evaristo Fernández de Vega. "El retablo de las Adoratrices se cae a pedazos".
Fotografías: José Ramón González / Archivo de José Ángel Vicente / M.Arribas.

*Publicado originalmente en BaluArte de Badajoz
sábado, septiembre 07, 2013

4 de enero de 2012

Las 3 Campanas

Hoy comparto con vosotros otro rinconcito de Badajoz que en este caso, además, significa mucho para mí pues me trae recuerdos de mi más tierna infancia. Se trata del histórico y centenario edificio de Las Tres Campanas, situado en la plazuela de la Soledad, en pleno casco histórico badajocense. Edificio que acogió hasta hace escasos años la más antigua y emblemática de las jugueterías de Badajoz, que tenía el mismo nombre que el inmueble. Aún recuerdo mi cara de asombro ante las maravillas que ofrecían sus escaparates: playmobils, scalextrics, naves espaciales, robots, Másters del Universo y tantos otros objetos anhelados en aquella época.

El edificio de Las Tres Campanas se construyó en 1899 por encargo de la familia Ramallo para destinarlo a uso comercial.  En 1912 sufrió un incendio y fue reedificado en 1917 por Adel Pinna y Curro Franco. Pinna, que no estaba titulado como arquitecto y por lo tanto daba a otros sus proyectos para que los firmaran, salpicó el casco antiguo de Badajoz de obras de gran porte plenas de buen gusto y originalidad como La Giralda, la casa Álvarez o el Garaje Plá. 

Las Tres Campanas presenta una fachada de estilo modernista con cuatro plantas y tres calles. Las dos primeras plantas muestran dos cuerpos laterales avanzados sobre la fachada con miradores. El cuerpo central es más ancho y presenta un balcón en la primera planta. La tercera planta sigue el diseño de las anteriores pero se sustituyen los miradores por unos pequeños balcones.

Destaca el uso de la carpintería de madera así como los estucados que imitan motivos vegetales y el ritmo curvilíneo de la fachada -rasgos típicamente modernistas-. El cuerpo superior queda rematado por dos pequeñas cúpulas en los extremos, agallonadas y de cierto gusto afrancesado. Y en el centro encontramos un reloj fabricado por la empresa Pérez en 1917, al que hay dar cuerda a diario y que es ya en si mismo una verdadera joya. Como remate del reloj aparece una singularísima veleta en forma de paraguas que acoge el símbolo distintivo del edificio, las tres campanas.

El interior lo recuerdo de una belleza extraordinaria cuando era juguetería: pilares de fundición, artesonados maravillosos, escaleras de caracol de delicada madera, mostradores y estanterías decorados con fina marquetería... También tenía dos ascensores con cristaleras y asientos -ésto último me parecía muy llamativo- y un gran reloj de madera con números romanos que colgaba del techo... En fin, una preciosidad que ya de niño me llamaba la atención y no sólo por la infinidad de juguetes que inundaban los estantes.  

Hace algunos años la juguetería se trasladó de su centenario enclave y la Caja Rural de Extremadura compró el edificio para convertirlo en su sede central. Este cambio de sede nunca llegó a materializarse. Recientemente unos particulares lo compraron para ser parte de un complejo hotelero que se extendería por la adyacente calle Duque de San Germán, proyectándose el restaurante del hotel en Las Tres Campanas. Esperemos que, de ver la luz esta iniciativa, sea lo suficientemente respetuosa con el histórico edificio y su esplendoroso interior. Muchos "niños" de Badajoz les estaríamos agradecidos por mimar este lugar mágico de nuestra infancia.


Bibliografía:
·Guía artística de la ciudad de Badajoz. Carmen Araya Iglesias y Fernando Rubio García. Diputación Provincial de Badajoz, 2003.
·Badajoz, mucho que ver. Asociación Amigos de Badajoz. Tecnigraf, 2004.
·Un hotel para Las Tres Campanas. Juan López-Lago. Diario HOY, 24 de febrero de 2010.
miércoles, enero 04, 2012

9 de agosto de 2011

Monumento a Francisco de Zurbarán

En la preciosa Plaza de San Andrés (o de Cervantes) del casco antiguo de Badajoz, rodeado de bellos edificios de finales del siglo XIX y primera mitad del XX se encuentra este magnífico monumento dedicado al insigne pintor extremeño Francisco de Zurbarán –natural de Fuente de Cantos-, obra del escultor Aurelio Cabrera.

La figura está realizada en bronce y fue instalada en la plaza el 28 de agosto de 1932, tras ser donada por el autor al Ayuntamiento de Badajoz como agradecimiento por su formación en la Academia Municipal de Dibujo de la ciudad –actual Escuela de Artes y Oficios Adelardo Covarsí- y por iniciativa de los artistas extremeños.

Aurelio Cabrera y Gallardo nació en Alburquerque en 1870 y en hoy en día está considerado como uno de los grandes escultores de su tiempo. Siendo niño es becado por el Ayuntamiento de su localidad natal para recibir clases en la Escuela de Dibujo de Badajoz, teniendo como profesor al afamado pintor Felipe Checa.

Bajo el mecenazgo del Conde de la Torre del Fresno marcha a Madrid en 1896 para continuar con sus estudios en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado, obteniendo unas calificaciones impecables. Entre los logros más importantes de su carrera destacan las Terceras Medallas en Escultura obtenidas en las Exposiciones Nacionales de 1899 y 1901 y la Mención de Honor en Artes Decorativas en 1906.

También es destacable el concurso ganado en 1903 para erigir el Monumento a los Héroes de Ultramar en el Parque del Oeste de Madrid. En 1906 consigue por oposición la plaza de profesor de Talla y Carpintería Artística en la Escuela Superior de Artes Industriales de Toledo, ciudad en la que se instala y donde finalmente morirá en 1936. A Aurelio Cabrera le debemos también la recuperación de numerosas piezas arqueológicas que hoy forman parte del Museo Arqueológico Provincial.

Como curiosidad hay que decir que la figura de Zurbarán erigida en Badajoz no es la primigenia surgida del molde original creado por Aurelio Cabrera. La primera fue realizada con motivo de la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929 para ser instalada delante del Pabellón de Extremadura en el Parque de María Luisa. Al parecer, el monumento fue encargado en primer lugar al ceramista y escultor de Almendralejo Pedro Navia, autor de la azulejería de la Plaza de España sevillana, pero finalmente fue realizada por Aurelio Cabrera.


Si bien la exposición sevillana comenzó en 1929, es probable que la escultura del pintor extremeño no estuviera instalada desde el principio delante del pabellón de la región, puesto que en su base aparece la fecha de 1930. Con los años, la figura original instalada en Sevilla fue trasladada a la Plaza de Pilatos, donde aún continúa, siendo restaurada en 2007.

La de Badajoz, como comentábamos, fue la segunda reproducción y presenta pocas diferencias en su concepción formal salvo los cuatro bajorrelieves que adornan el pedestal sevillano representando el escudo de Fuente de Cantos -patria chica del pintor-, la Torre del Oro sevillana, una Santa Casilda inspirada en la original de Zurbarán y el Arco de la Macarena. El pedestal de Badajoz, realizado por el magnífico marmolista Ángel Zoido, presenta la misma forma que el sevillano pero es completamente liso. 

La figura realizada por Cabrera es un magistral retrato del pintor, representado de pie, con la pierna izquierda adelantada y portando una gran paleta y pinceles, así como una espada en la cintura. Aunque de inspiración realista en su concepto, llama la atención por el contrario su moderna realización para la época, al resolver los rasgos y ropajes con aristas y planos ligeramente cercanos al cubismo.


No fue la de Badajoz la última reproducción realizada de tan bella escultura, puesto que dos años más tarde, en 1934, es levantado otro monumento al pintor con otra copia de esta misma figura en Fuente de Cantos. Si bien el resultado es de factura notablemente más sencilla que los anteriores de Sevilla y Badajoz. Existe, además, otra copia del busto de esta escultura en el Museo de Bellas Artes de Badajoz, obtenida del molde original.


Bibliografía:
·Plástica Extremeña. María del Mar Lozano Bartolozzi. Caja de Badajoz, 1990.
·Aurelio Cabrera. Biografías Extremeñas. Moisés Bazán de la Huerta, Diputación Provincial de Badajoz, 1992.
·Museo de Bellas Artes de Badajoz. Francisco Pedraja y otros. Caja de Badajoz, 1993.
·Guía Artística de la Ciudad de Badajoz. Carmen Araya Iglesias, Fernando Rubio García. Diputación Provincial de Badajoz, 2003.
·Badajoz, mucho que ver. Asociación Amigos de de Badajoz. Tecnigraf, 2004.


*Publicado originalmente en BaluArte de Badajoz
martes, agosto 09, 2011

19 de agosto de 2010

Palacio de los Duques de Feria (Museo Arqueológico Provincial de Badajoz)

El Palacio de los Duques de Feria es un edificio renacentista enclavado en el recinto de la Alcazaba Árabe de Badajoz.Fue mandado construir a finales del s.XIV o principios del XV por Lorenzo Suárez de Figueroa, Gran Maestre de la Orden de Santiago, a quien se le atribuye la creación de al menos una docena de palacios. Posteriormente pasó a los Duques de la Roca, nombre por el que también es conocido.

Su fisonomía corresponde a la de las casas-fuertes tan comunes en otras ciudades extremeñas como Cáceres, Trujillo o Plasencia pero siendo la única muestra que perdura en Badajoz. Es de estilo renacentista con gran influencia del mudéjar, ya tardío, como demuestran las ventanas en alfiz. Está construido en mampostería de piedra, empleándose también el ladrillo -sobre todo en ventanas- y sillares de refuerzo en las esquinas.


Tiene planta trapezoidal y cuatro potentes torreones en las esquinas. La fachada principal presenta una portada de arco conopial sobre la que se desarrolla un gran arco rebajado de doble rosca con balcón corrido. Como curiosidad destacar que en la fachada se encuentran practicamente camufladas las figuras de un cangrejo y un dragón devorando a un hombre. En el interior destaca un precioso claustro de estilo mudéjar, de gran semejanza al del Monasterio de Tentudía en Calera de León (Badajoz).

Este bello monumento se encontraba en ruina total hasta que el arquitecto Menéndez Pidal comenzó a reconstruirlo en 1972. Desde 1980 el Palacio de los Duques de Feria es la sede del Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, cuya importante colección formadas por más de 15.000 piezas abarcan desde la Prehistoria, Protohistoria, épocas romana, visigoda y árabes hasta el medievo cristiano. El museo cuenta además con la mejor biblioteca de arqueología de la región, con más de 5.000 volúmenes.

Bibliografía:
·Badajoz, mucho que ver. Asociación Amigos de Badajoz. Tecnigraf. 2004.
·Guía Artística de la ciudad de Badajoz. Carmen Araya y Fernando Rubio García. Diputación Provincial de Badajoz. 2003.
jueves, agosto 19, 2010

8 de agosto de 2010

Sigue las huellas de Badajoz

Hoy quiero presentaros un blog entrañable que repasa con acierto no sólo las grandes historias y los hitos monumentales de mi ciudad, también las pequeñas anécdotas que han forjado su personalidad e incluso las tiendas de antaño que aún perviven. Se trata de Sigue Las Huellas de Badajoz que se ha embarcado también este año en la aventura de los premios 20 Blogs en la categoría Tu Ciudad. Así que si participáis en el concurso y no tenéis claro a quién votar echadle un vistazo a este blog porque es un buen candidato.


Sigue Las Huellas de Badajoz está regentado por María y Manuel, que combinan sabiamente los textos evocadores de uno con las magníficas fotos del otro. Su blog destaca además por un diseño limpio, claro y sencillo. Y sin molesta publicidad. Recientemente Manuel ha colaborado además con sus estupendas fotografías en un reportaje sobre Badajoz publicado en la revista Infortursa. Para mí son un ejemplo claro de entrega altruista a la promoción y reconocimiento de Badajoz.

Os invito a conocer un poco más de mi ciudad de la mano de María y Manuel y a seguir con ellos las huellas de Badajoz...
domingo, agosto 08, 2010

16 de julio de 2010

Badajoz también existe

Quiero aclarar algo que me han preguntado varios amigos y algunos visitantes del blog por e-mail. Y es el motivo de que no haya publicado aún nada sobre Badajoz, mi ciudad natal, en estos 3 meses y medio de vida del blog. Bien, quien me conoce sabe que estoy enamoradísimo de Badajoz y que la llevo con orgullo allá donde voy. Trato siempre de hacerle la mejor promoción posible relatando las bondades de su gente, de su clima y los numeros atractivos turísticos y monumentales que muchas veces ni los badajocenses reconocen...


Badajoz es sin duda la gran desconocida dentro de España a pesar de tener una historia milenaria. Y dado que es mi ciudad, que la quiero con locura y que creo que merece no una sino muchas entradas en mi blog, quiero que lo que os pueda hablar de ella esté a la altura. Ahora mismo no estoy allí y me niego a publicar algo con fotos, vídeos o textos refritos ajenos. No os quepa la menor duda que pronto publicaré muchas cosas sobre Badajoz... dadme tiempo para hacer algo de lo que me sienta orgulloso.

Una vez más, gracias a todos los que me seguís por blogger, por e-mail o simplemente entrando a leer.
viernes, julio 16, 2010