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26 de octubre de 2010

Parejas abiertas ¿promiscuidad o la clave del éxito?

Hoy quiero traer al blog un tema que está siendo muy recurrente en mi vida estos últimos días a raíz de varias conversaciones con amigos y sobre todo por un par de capítulos que he visto de una serie que recomiendo encarecidamente, Cinco Hermanos (Brothers & Sisters). Se trata de las parejas abiertas.

Supongo que a estas alturas de la película todos sabemos qué es una relación abierta pero por si acaso hay algún despistado, lo aclaro. Se trata de parejas cuyos miembros deciden de mutuo acuerdo tener un relación aparentemente formal y estable el uno con el otro pero al mismo tiempo seguir acostándose con otras personas.

En mi opinión, la palabra "pareja" significa dos, un par… Por lo tanto, partiendo de esa base, el concepto "pareja abierta" choca desde el principio con mi forma de pensar. Ya os iréis dando cuenta que aunque soy bastante abierto de mente para casi todo, en cuestión de relaciones soy una persona muy clásica. A veces pienso que soy al mismo tiempo "muy antiguo y muy moderno" como decía Rubén Darío, o simplemente tengo un trastorno bipolar de los que diagnostica a veces la bruja Lola.

Creo que hoy en día la fidelidad está muy devaluada en aras de ideas "modernas" como ésta, que no es otra cosa que una forma un tanto encubierta de disimular la promiscuidad. Y a todo el mundo le encanta sentirse moderno. Pero no me malinterpretéis, estoy seguro que hay ocasiones en las que esta fórmula realmente funciona y hace feliz a las dos aunque creo que deben ser muy pocos los casos en que alguien da con la horma de su zapato y encuentra a una persona que realmente quiere y espera exactamente lo mismo de una relación desde el principio. Incluso compartir a su pareja sexualmente con otros.

Y en esos casos puedo llegar a entenderlo, porque cada pareja es un mundo y cada persona intentar ser feliz o sentirse satisfecha de una forma. Pero también hay casos en que una pareja mantiene una relación de las de toda la vida y alguno de sus miembros termina planteando al otro ser una pareja abierta. En estos casos creo que es donde algo falla. Porque una cosa es plantearle a tu pareja el tema desde el principio y otra hacer semejante propuesta cuando ya se lleva bastante tiempo. Y en mi opinión esto es más por rutina o incompatibilidad sexual que por otra cosa.

También hay gente que simplemente es promiscua de forma innata. Recuerdo el caso de un amigo que se jactaba de haber tenido más de 200 compañeros de cama, pero en momentos de bajón venía llorándome diciendo que quería tener novio. Al final terminaba repitiéndose que nunca podría ser, puesto que había tenido tantos amantes que le gustaban rasgos de todos ellos y buscaba a alguien que los reuniese todos. Y sí, intentaba tener pareja estable, pero cuando lo conseguía terminaba siendo infiel.

Volviendo al tema… Hay quien dice que tiene una pareja abierta en beneficio de la relación, para no arrepentirse de haber disfrutado la vida cuando llegue la hora de vivir juntos. Y yo me pregunto… si has estado acostumbrado a pasarte por la piedra a todo lo que ha caído en tus zarpas, ¿cómo puede eso beneficiarte a ti y a tu pareja ahora o en el futuro? A un perro al que le has dado comida distinta todos los días es imposible acostumbrarle al pienso... ¿No es más fácil asumir que disfrutas más acostándote cada vez con una persona diferente ?

Todos tenemos tentaciones, es algo de lo más normal. Y habrá quien me diga que ser monógamo es reprimir nuestros instintos animales más primitivos, pero creo que afortunadamente hay muchas cosas que nos separan de los animales. Y la capacidad de reflexionar y pensar con la cabeza y no con los genitales debería ser una de ellas. ¿Qué opináis vosotros?
martes, octubre 26, 2010

4 de agosto de 2010

Antitaurino y fan de Ferdinando

Estos últimos días ha sido noticia la prohibición de las corridas de toros en Cataluña. Cierto sector político ha criticado duramente esta decisión tachándola de antiespañolismo y argumentando que era un acto separatista más de los catalanes, en venganza por el famoso Estatut. Hay que recordar que Barcelona ya se declaró ciudad antitaurina en 2004 tras la recogida de más de 240.000 firmas. Y un dato más importante aún: la iniciativa popular que ha logrado la abolición de las corridas ya llevó el debate al Parlamento de Cataluña en diciembre de 2009. ¡Por lo tanto no tiene nada que ver con el Estatut! Otros movimientos antitaurinos también se repiten en comunidades como Galicia, Canarias o Asturias.

En relación con este tema, hace unos días nos recordaba el fantástico blog Ciberculturalia un corto de la factoría Disney creado en 1938: Ferdinando el toro. Este título -ganador de un Óscar en en la categoría Mejor Corto de Animación- estaba basado en un relato de Munro Leaf publicado dos años antes, que era ya hace más de 70 años una crítica velada a la guerra en el original contexto de la fiesta nacional española.

La censura prohibió este corto en España, que estaba inmersa en plena guerra civil, quizá también por satirizar la imagen -por otro lado tópica- de la nación y atacar un símbolo nacional como era el toro. Es sorprendente además la representación folclórica y atrasada en el contexto internacional de la época que hicieron de nuestro país. Imagino que, desgraciadamente, no muy alejada de la realidad. No puedo evitar sentir vergüenza al saber que España continúa transmitiendo esta imagen al mundo en pleno siglo XXI.

Pero sobre todo me indigna la crueldad que el ser humano sigue demostrando con este espectáculo dantesco de maltrato animal que ni es arte, ni cultura, ni fiesta. El toro no es la fiera agresiva que nos han querido vender sino un pacífico animal rumiante, es decir, que se alimenta de hierba. Y seguramente escaparía de las plazas si tuviera oportunidad. Desde aquí digo SÍ a las tradiciones, pero NO a las que como ésta transmiten algo tan negativo.

miércoles, agosto 04, 2010

10 de abril de 2010

He bangs!

Estos últimos días ha sido noticia la inesperada salida del armario de Ricky Martin. Y digo lo de “inesperada” porque a estas alturas de la vida nadie habría apostado a que Ricky confesara lo que para muchos ha sido siempre un secreto a voces.Mucho se ha especulado sobre los motivos que han llevado al astro boricua a admitir abiertamente su homosexualidad en su página web. Desde que había sido pillado por algún paparazzi en actitud comprometida con otro hombre y que simplemente se estaba adelantando a lo inevitable a que lo hacía por puro marketing para publicitar su autobiografía, que será lanzada a finales de verano.

Personalmente, y habiendo seguido a Ricky Martin muchos años, creo que ha sido un ejercicio de pura sinceridad con él mismo tras toda una vida negándole al público una parte de su personalidad que supuestamente podía perjudicar su carrera. En una industria, la del entertainment y la imagen, basada única y exclusivamente en lo deseable para el público del producto-persona en cuestión, un gesto como el de Ricky había sido considerado hasta ahora un suicidio comercial.

No recuerdo ahora mismo ningún otro caso de cantante o actor que realmente mueva masas como él –y además, femeninas en su mayoría- que se haya arriesgado dando este paso sin saber qué será de su carrera después. Y personalmente me parece un acto de gran valentía. Quizá Ricky ya no nos resulte creíble cantándole el pasito pa’lante a María o emborrachadito de La Bomba pero probablemente ha animado a más artistas a seguir su gesto y sobre todo ha contribuido a normalizar un poco más la imagen de los homosexuales. 


¡Enhorabuena Ricky!

sábado, abril 10, 2010