Hoy quiero traer al blog un tema que está siendo muy recurrente en mi vida estos últimos días a raíz de varias conversaciones con amigos y sobre todo por un par de capítulos que he visto de una serie que recomiendo encarecidamente, Cinco Hermanos (Brothers & Sisters). Se trata de las parejas abiertas.
Supongo que a estas alturas de la película todos sabemos qué es una relación abierta pero por si acaso hay algún despistado, lo aclaro. Se trata de parejas cuyos miembros deciden de mutuo acuerdo tener un relación aparentemente formal y estable el uno con el otro pero al mismo tiempo seguir acostándose con otras personas.
En mi opinión, la palabra "pareja" significa dos, un par… Por lo tanto, partiendo de esa base, el concepto "pareja abierta" choca desde el principio con mi forma de pensar. Ya os iréis dando cuenta que aunque soy bastante abierto de mente para casi todo, en cuestión de relaciones soy una persona muy clásica. A veces pienso que soy al mismo tiempo "muy antiguo y muy moderno" como decía Rubén Darío, o simplemente tengo un trastorno bipolar de los que diagnostica a veces la bruja Lola.
Creo que hoy en día la fidelidad está muy devaluada en aras de ideas "modernas" como ésta, que no es otra cosa que una forma un tanto encubierta de disimular la promiscuidad. Y a todo el mundo le encanta sentirse moderno. Pero no me malinterpretéis, estoy seguro que hay ocasiones en las que esta fórmula realmente funciona y hace feliz a las dos aunque creo que deben ser muy pocos los casos en que alguien da con la horma de su zapato y encuentra a una persona que realmente quiere y espera exactamente lo mismo de una relación desde el principio. Incluso compartir a su pareja sexualmente con otros.
Y en esos casos puedo llegar a entenderlo, porque cada pareja es un mundo y cada persona intentar ser feliz o sentirse satisfecha de una forma. Pero también hay casos en que una pareja mantiene una relación de las de toda la vida y alguno de sus miembros termina planteando al otro ser una pareja abierta. En estos casos creo que es donde algo falla. Porque una cosa es plantearle a tu pareja el tema desde el principio y otra hacer semejante propuesta cuando ya se lleva bastante tiempo. Y en mi opinión esto es más por rutina o incompatibilidad sexual que por otra cosa.
También hay gente que simplemente es promiscua de forma innata. Recuerdo el caso de un amigo que se jactaba de haber tenido más de 200 compañeros de cama, pero en momentos de bajón venía llorándome diciendo que quería tener novio. Al final terminaba repitiéndose que nunca podría ser, puesto que había tenido tantos amantes que le gustaban rasgos de todos ellos y buscaba a alguien que los reuniese todos. Y sí, intentaba tener pareja estable, pero cuando lo conseguía terminaba siendo infiel.
Volviendo al tema… Hay quien dice que tiene una pareja abierta en beneficio de la relación, para no arrepentirse de haber disfrutado la vida cuando llegue la hora de vivir juntos. Y yo me pregunto… si has estado acostumbrado a pasarte por la piedra a todo lo que ha caído en tus zarpas, ¿cómo puede eso beneficiarte a ti y a tu pareja ahora o en el futuro? A un perro al que le has dado comida distinta todos los días es imposible acostumbrarle al pienso... ¿No es más fácil asumir que disfrutas más acostándote cada vez con una persona diferente ?
Todos tenemos tentaciones, es algo de lo más normal. Y habrá quien me diga que ser monógamo es reprimir nuestros instintos animales más primitivos, pero creo que afortunadamente hay muchas cosas que nos separan de los animales. Y la capacidad de reflexionar y pensar con la cabeza y no con los genitales debería ser una de ellas. ¿Qué opináis vosotros?
Supongo que a estas alturas de la película todos sabemos qué es una relación abierta pero por si acaso hay algún despistado, lo aclaro. Se trata de parejas cuyos miembros deciden de mutuo acuerdo tener un relación aparentemente formal y estable el uno con el otro pero al mismo tiempo seguir acostándose con otras personas.
En mi opinión, la palabra "pareja" significa dos, un par… Por lo tanto, partiendo de esa base, el concepto "pareja abierta" choca desde el principio con mi forma de pensar. Ya os iréis dando cuenta que aunque soy bastante abierto de mente para casi todo, en cuestión de relaciones soy una persona muy clásica. A veces pienso que soy al mismo tiempo "muy antiguo y muy moderno" como decía Rubén Darío, o simplemente tengo un trastorno bipolar de los que diagnostica a veces la bruja Lola.
Creo que hoy en día la fidelidad está muy devaluada en aras de ideas "modernas" como ésta, que no es otra cosa que una forma un tanto encubierta de disimular la promiscuidad. Y a todo el mundo le encanta sentirse moderno. Pero no me malinterpretéis, estoy seguro que hay ocasiones en las que esta fórmula realmente funciona y hace feliz a las dos aunque creo que deben ser muy pocos los casos en que alguien da con la horma de su zapato y encuentra a una persona que realmente quiere y espera exactamente lo mismo de una relación desde el principio. Incluso compartir a su pareja sexualmente con otros.
Y en esos casos puedo llegar a entenderlo, porque cada pareja es un mundo y cada persona intentar ser feliz o sentirse satisfecha de una forma. Pero también hay casos en que una pareja mantiene una relación de las de toda la vida y alguno de sus miembros termina planteando al otro ser una pareja abierta. En estos casos creo que es donde algo falla. Porque una cosa es plantearle a tu pareja el tema desde el principio y otra hacer semejante propuesta cuando ya se lleva bastante tiempo. Y en mi opinión esto es más por rutina o incompatibilidad sexual que por otra cosa.
También hay gente que simplemente es promiscua de forma innata. Recuerdo el caso de un amigo que se jactaba de haber tenido más de 200 compañeros de cama, pero en momentos de bajón venía llorándome diciendo que quería tener novio. Al final terminaba repitiéndose que nunca podría ser, puesto que había tenido tantos amantes que le gustaban rasgos de todos ellos y buscaba a alguien que los reuniese todos. Y sí, intentaba tener pareja estable, pero cuando lo conseguía terminaba siendo infiel.
Volviendo al tema… Hay quien dice que tiene una pareja abierta en beneficio de la relación, para no arrepentirse de haber disfrutado la vida cuando llegue la hora de vivir juntos. Y yo me pregunto… si has estado acostumbrado a pasarte por la piedra a todo lo que ha caído en tus zarpas, ¿cómo puede eso beneficiarte a ti y a tu pareja ahora o en el futuro? A un perro al que le has dado comida distinta todos los días es imposible acostumbrarle al pienso... ¿No es más fácil asumir que disfrutas más acostándote cada vez con una persona diferente ?
Todos tenemos tentaciones, es algo de lo más normal. Y habrá quien me diga que ser monógamo es reprimir nuestros instintos animales más primitivos, pero creo que afortunadamente hay muchas cosas que nos separan de los animales. Y la capacidad de reflexionar y pensar con la cabeza y no con los genitales debería ser una de ellas. ¿Qué opináis vosotros?