Otra de las series de dibujos animados más entrañables de mi infancia fue David el gnomo. Me imagino que muchos recordaréis a este hombrecillo bonachón que tantos buenos momentos nos hizo pasar enseñándonos las virtudes de muchas plantas silvestres y curando animales enfermos o heridos que se encontraba en el bosque. Seguro que también os disteis besos con vuestros hermanos y amigos frotando las puntas de la nariz como hacían los gnomos ¿verdad?
La serie fue creada por BRB Internacional, al igual que Dartacán y los tres mosqueperros o La vuelta al mundo de Willy Fog, y estaba basada en el libro Die Kabouters de los holandeses Will Huygen (escritor) y Rien Poortvliet (ilustrador). Comenzó a emitirse en TVE en 1985 y constó de 26 episodios de aproximadamente 23 minutos de duración.
Estos dibujos nos adentraban en el maravilloso mundo de los gnomos, a través de David, un médico de 399 años que vivía feliz en el bosque junto a su mujer Lisa y sus hijos Noelia y Harold en el cobijo de la raíz de un árbol. David demostraba unos conocimientos impresionantes de botánica, medicina y biología y los aplicaba en beneficio de todo aquel habitante del bosque que lo necesitase, ya fuese un gnomo o un animal.
Compañero inseparable de David era Swift, el zorro, que siempre acudía veloz cuando era llamado con un silbido. El contrapunto negativo lo aportaban los cuatro trolls -Pat, Pot, Poopey y Holley-, unas criaturas malvadas con aspecto de bestias que intentaban cazar a David y a otros gnomos. No eran muy inteligentes y tenían una debilidad, se convertían en piedra con la luz del sol.
La serie llegó a emitirse en Holanda, Reino Unido, Alemania, Latinoamérica, Australia y Estados Unidos. Como curiosidad destacar que en este último país fueron censuradas varias escenas en las que Lisa daba el pecho a su hijo. Hecho, en mi opinión, totalmente incomprensible… También se crearon varias secuelas: La llamada de los gnomos (1987) -cuyos protagonistas eran el juez Klaus y su ayudante Dani- y El nuevo mundo de los gnomos (1996), que en realidad fue un remake o actualización de la serie original.
Creo que si por algo destacó David el gnomo fue por sus altos valores pacifistas y de respeto al medio ambiente. Algo que hoy en día no es fácil de encontrar en series de animación o programas dirigidos al público infantil. También serán siempre recordados como los dibujos con el final más emotivo de aquella época o por los temas de apertura y cierre, que forman parte de la memoria colectiva de toda una generación.
Por cierto, con motivo del 25 aniversario de la creación de David, el gnomo puede disfrutarse en el Teatro Calderón de Madrid de un musical basado en estos entrañables personajes. El espectáculo permanecerá en cartel hasta el próximo 27 de noviembre. ¡Slitz bye!
La serie fue creada por BRB Internacional, al igual que Dartacán y los tres mosqueperros o La vuelta al mundo de Willy Fog, y estaba basada en el libro Die Kabouters de los holandeses Will Huygen (escritor) y Rien Poortvliet (ilustrador). Comenzó a emitirse en TVE en 1985 y constó de 26 episodios de aproximadamente 23 minutos de duración.
Estos dibujos nos adentraban en el maravilloso mundo de los gnomos, a través de David, un médico de 399 años que vivía feliz en el bosque junto a su mujer Lisa y sus hijos Noelia y Harold en el cobijo de la raíz de un árbol. David demostraba unos conocimientos impresionantes de botánica, medicina y biología y los aplicaba en beneficio de todo aquel habitante del bosque que lo necesitase, ya fuese un gnomo o un animal.
Compañero inseparable de David era Swift, el zorro, que siempre acudía veloz cuando era llamado con un silbido. El contrapunto negativo lo aportaban los cuatro trolls -Pat, Pot, Poopey y Holley-, unas criaturas malvadas con aspecto de bestias que intentaban cazar a David y a otros gnomos. No eran muy inteligentes y tenían una debilidad, se convertían en piedra con la luz del sol.
La serie llegó a emitirse en Holanda, Reino Unido, Alemania, Latinoamérica, Australia y Estados Unidos. Como curiosidad destacar que en este último país fueron censuradas varias escenas en las que Lisa daba el pecho a su hijo. Hecho, en mi opinión, totalmente incomprensible… También se crearon varias secuelas: La llamada de los gnomos (1987) -cuyos protagonistas eran el juez Klaus y su ayudante Dani- y El nuevo mundo de los gnomos (1996), que en realidad fue un remake o actualización de la serie original.
Creo que si por algo destacó David el gnomo fue por sus altos valores pacifistas y de respeto al medio ambiente. Algo que hoy en día no es fácil de encontrar en series de animación o programas dirigidos al público infantil. También serán siempre recordados como los dibujos con el final más emotivo de aquella época o por los temas de apertura y cierre, que forman parte de la memoria colectiva de toda una generación.
Por cierto, con motivo del 25 aniversario de la creación de David, el gnomo puede disfrutarse en el Teatro Calderón de Madrid de un musical basado en estos entrañables personajes. El espectáculo permanecerá en cartel hasta el próximo 27 de noviembre. ¡Slitz bye!


